Instituto Superior de Ciencias Morales

Jornadas sobre la misericordia

Por iniciativa del Instituto Superior de Ciencias Morales y de la Parroquia del Sant√≠simo Redentor (Madrid), los d√≠as 29 de febrero a 4 de marzo se han celebrado unas ‚ÄúJornadas sobre la Misericordia‚ÄĚ. La primera ponencia corri√≥ a cargo de Marta Garc√≠a Fern√°ndez, Hermana de Nuestra Sra. de la Consolaci√≥n, las otras tres y el taller de cine fueron obra de cuatro Redentoristas de la Provincia espa√Īola: Marciano Vidal, Javier Elizari, Jos√© Moya, Miguel Rubio.P1000068

Se comenz√≥ el 29 de febrero con el enfoque b√≠blico: La misericordia tiene un rostro. Algunas anotaciones b√≠blicas. El centro de la exposici√≥n const√≥ de dos apartados: el Dios misericordioso (casi la mitad de la ponencia) y Jesucristo, rostro de la misericordia del Padre (m√°s breve). En la parte final, unas notas bastante r√°pidas sobre la misericordia hacia el hermano y hacia la tierra. La imagen de Dios misericordioso qued√≥ trazada b√°sicamente, presentando el rico significado de √Čx 34,6: ‚ÄúDios de ternura y de gracia, lento a la c√≥lera, rico en misericordia y fidelidad‚ÄĚ. ¬ŅAmor materno (Dios de ternura y gracia) y paterno (Dios misericordioso y fiel)? El an√°lisis del inciso intermedio ‚Äúlento a la c√≥lera‚ÄĚ, nos podr√≠a llevar a ver en √©l, en cierto modo, ¬†una equivalencia de lo dicho inmediatamente antes y despu√©s. Esta imagen de Dios se complet√≥ con unos apuntes sobre el ‚Äúrostro‚ÄĚ de Dios (visto, encontrado, iluminado) como experiencia de misericordia. De forma m√°s breve se refiri√≥ la ponente a la revelaci√≥n definitiva del Dios misericordioso en Jesucristo, destacando dos rasgos de su acercamiento misericordioso: solidario en todo hasta quedar tocado y vaciado de todo poder (Fil 2,6-11). Teniendo de fondo el referente cristol√≥gico, trat√≥ de forma sucinta de la misericordia con el hermano a base de la par√°bola del Samaritano y del pasaje sobre el Juicio final. Con el trasfondo de la Laudato Si‚Äô, la ponencia se cerr√≥¬† con un desarrollo algo m√°s amplio del tema de la misericordia con la tierra, uniendo la suerte de la tierra con la de los pobres, como¬† lo hacen¬† la enc√≠clica y los textos b√≠blicos.

El 1 de marzo, le correspondi√≥ a Marciano Vidal, presentar la perspectiva √©tica, con el t√≠tulo, El principio ‚ÄúMisericordia‚ÄĚ en la √©tica cristiana. La primera parte de la exposici√≥n se centr√≥ en el significado y funci√≥n del concepto de ‚ÄúPrincipio‚ÄĚ, para dedicar las otras dos partes al significado y aplicaci√≥n del¬† Principio ‚ÄúMisericordia‚ÄĚ en la √©tica cristiana. Para precisar el concepto, Vidal comenz√≥ distinguiendo entre principios y Principio. Los principios, muy usados tanto en la √©tica racional como teol√≥gica, funcionan como justificaciones de las normas y como orientaciones de la conducta. El Principio se sit√ļa en un nivel superior y m√°s abarcador: viene a ser como el fundamento de todo el edificio √©tico. Los variados intentos ¬†que se han dado en la √©tica teol√≥gica para se√Īalar tal Principio, sin lograr un acuerdo suficientemente compartido, revelan la dificultad de encontrarlo. El objetivo de la segunda parte consisti√≥ en desplegar la densidad significativa de la Misericordia cuando es entendida como Principio √©tico. En concreto, el conferenciante se√Īal√≥ y analiz√≥ cuatro dimensiones: el afecto, el cual origina una √©tica cordial o emp√°tica; la preferencia, la cual orienta la sensibilidad moral hacia la opci√≥n preferencial por el pobre; la vulnerabilidad, desde la cual cobran mayor importancia las personas heridas y las situaciones que act√ļan esa vulnerabilidad; la urgencia, la cual orienta la reflexi√≥n √©tica y la acci√≥n moral hacia realidades que precisan una soluci√≥n inmediata y a corto plazo. La tercera parte de la conferencia vers√≥ sobre la aplicaci√≥n del principio Misericordia en el momento presente. Vidal lo hizo, distinguiendo dos vertientes: hacia dentro y hacia fuera de la Iglesia. La mirada hacia dentro de la Iglesia le llev√≥ a proponer el principio Misericordia como superaci√≥n del rigorismo moral, algunas de cuyas formas hist√≥ricas y actuales denot√≥ y reprob√≥. En el momento actual, a pesar del apoyo dado por el papa Francisco, la misericordia sigue teniendo un camino dif√≠cil en algunos sectores importantes de la Iglesia. Al utilizar el principio Misericordia hacia fuera de la Iglesia, es decir, en las cuestiones del mundo actual, el conferenciante afirm√≥ que era preciso reorganizar la ‚Äúsensibilidad moral‚ÄĚ en el cristianismo. Se√Īal√≥ algunas √°reas de la moral econ√≥mica y de la moral pol√≠tica que precisan mayor implicaci√≥n, tanto te√≥rica como pr√°ctica, por parte de los cristianos.

A cargo de Javier Elizari corri√≥ la ponencia de car√°cter pastoral sobre La comuni√≥n de los divorciados vueltos a casar ¬Ņun test para la misericordia? Tras una brev√≠sima presentaci√≥n del conjunto de la postura eclesial hacia estas personas, el resto de la exposici√≥n se centr√≥ en un punto de la misma, la exclusi√≥n de la comuni√≥n eucar√≠stica. Desde hace d√©cadas, con la oposici√≥n de los papas anteriores, se ha ido afirmando en la comunidad cristiana, incluido un sector episcopal num√©ricamente creciente, una tendencia contra la actual exclusi√≥n. En relaci√≥n con esta corriente, el ponente se detuvo en tres ¬†factores con peso especial a favor del cambio, sin dejar de apuntar lo que supone la figura del papa Francisco y algunos acentos de su ense√Īanza.¬† A la nueva corriente va estrechamente unida una percepci√≥n mucho m√°s viva de la misericordia de Dios, de Jes√ļs. Desde ella, la imagen de una Iglesia sentida como inmisericorde tiene una carga muy negativa para la acci√≥n de la Iglesia no s√≥lo en este campo. La nueva corriente es, igualmente, inseparable de una nueva percepci√≥n de la vida de los divorciados vueltos a casar. Juan Pablo II basa la exclusi√≥n eucar√≠stica en la contradicci√≥n existente entre ‚Äúel estado y situaci√≥n de vida‚ÄĚ de estas personas y el acceso a la Eucarist√≠a. ¬ŅQu√© hay en su vida que cierre la puerta del Sagrario? La doctrina oficial ve como determinante un solo punto, la vida sexual. Ante ella todo lo dem√°s, toda la riqueza vital humana y evang√©lica que pueda haber, queda eclipsada y anulada. En cambio, la nueva corriente hace otro tipo de lectura, m√°s atenta al conjunto de la vida. Si la nueva uni√≥n es rica en valores humanos y evang√©licos ¬Ņla actitud de Jes√ļs ser√≠a excluyente? El tercer aspecto destacado es la recuperaci√≥n del papel de la conciencia del cristiano, en general y, en particular, ante una ense√Īanza no infalible de la Iglesia. Despu√©s del Vaticano II, el Magisterio supremo no fue nada generoso en reconocerlo. La Relaci√≥n final del S√≠nodo de 2015 se ha sumado con timidez y con menos claridad de la deseable, a esta reivindicaci√≥n pedida por la nueva corriente eclesial. Parece admitir la posibilidad de que un divorciado vuelto a casar, despu√©s de un proceso de discernimiento sincero, l√ļcido y responsable, pueda llegar a la conclusi√≥n de un leg√≠timo acceso a la comuni√≥n.

Jos√© Moya, profesor de Psicolog√≠a en la Univ. Complutense, Madrid, ofreci√≥ una perspectiva desde la neurolog√≠a en una conferencia de t√≠tulo muy sugerente: Un cerebro dise√Īado para la compasi√≥n-misericordia. La intenci√≥n del trabajo fue mostrar que la compasi√≥n es una emoci√≥n muy vinculada a la naturaleza humana y tiene su base en un cerebro que ha desarrollado mecanismos para proteger al ni√Īo, cuya vida es inviable sin una constante ayuda de los padres. Compasi√≥n es la¬† respuesta emocional al sufrimiento ajeno que motiva un deseo de ayudar. Para los evolucionistas, la tendencia a experimentar sentimientos de compasi√≥n por los ni√Īos vulnerables en sus momentos de sufrimiento y necesidad tiene como consecuencia mayores posibilidades de sobrevivir y de llegar a la edad de poder reproducirse y transmitir sus genes. El cerebro de los seres humanos viene predise√Īado para la compasi√≥n. Entre otras zonas cerebrales implicadas en la compasi√≥n est√°n la √≠nsula, la corteza cingulada anterior y la corteza dorsal¬† posterior del c√≠ngulo, la corteza tempoparietal, la corteza prefontal medial y el c√≥rtex posteromedial. Tienen tambi√©n especial importancia en la compasi√≥n las hormonas del embarazo, especialmente la oxitocina y la prolactina que aumentan la recompensa por la interacci√≥n con el hijo y la atenci√≥n materna y mejoran la motivaci√≥n de la madre para cuidar de sus cr√≠as. La arquitectura de nuestro cerebro nos confirma en la idea de que la compasi√≥n humana est√° hecha a imagen y semejanza de Dios, y que hacer el bien, ayudar a los necesitados, preocuparnos por los que sufren, es algo que est√° en la esencia del cristiano y nos hace m√°s felices y mejores personas.

El 4, viernes tuvo lugar el taller de cine, en torno a la pel√≠cula¬† francesa (2014), ‚ÄúLa historia de Marie Heurtin‚ÄĚ, ni√Īa nacida sordomuda y ciega. Sus padres la llevan a un centro para j√≥venes sordomudas, regentado por religiosas. En un principio, no es acogida por las pr√°cticamente nulas perspectivas de mejora. Sin embargo, al fin es aceptada ante la insistencia de una religiosa que con tit√°nica y constante paciencia logra abrirla a la comunicaci√≥n. Pero para la generosa religiosa, este trabajo supondr√° un alto coste personal.

Todos los actos tuvieron lugar en la sala Liguori con capacidad para 114 personas. En el taller de cine – igual que en las dem√°s sesiones a lo largo del a√Īo –¬† el aforo se complet√≥. En dos de las cuatro conferencias estuvo rozando el pleno y en las otras dos, los asistentes pasaron de los 80. Hay dos √≠ndices de la buena aceptaci√≥n de la iniciativa. Tanto el n√ļmero de participantes, muy notable para los tiempos que corren, como la manifestaci√≥n expl√≠cita de gran satisfacci√≥n por la buena calidad de las ponencias.

F. Javier Elizari