Instituto Superior de Ciencias Morales

El Prof. Marciano Vidal, del Instituto Superior de Ciencias Morales (Madrid), comenta lo que dice “Amoris laetitia” sobre las personas católicas divorciadas vueltas a casar

PARTICIPACIÓN PLENA EN LA EUCARISTÍA DE LAS PERSONAS DIVORCIADAS VUELTAS A CASAR

Un ejemplo de evolución doctrinal dentro de la continuidad

(nn. 305-306 de “Amoris laetitia”)

Los cuatro diarios madrileños de mayor tirada (El País, El Mundo, ABC y La Razón), al dar la noticia (8/IV/2016) de la publicación de la exhortación apostólica Amoris laetitia (=AL), coincidieron en cuatro cosas: 1) situar la noticia en portada, 2) del amplio contenido del texto pontificio resaltar lo que en él se dice sobre los divorciados vueltos a casar, 3) en este punto anotar la actitud de acogida pedida por el papa, y 4) concretar esa actitud en la orientación de analizar caso por caso en orden a admitir a tales personas a la participación plena en la Eucaristía. Todo esto lo deducían de lo expuesto en dos números (nn. 305-306) de entre los 325 de que se compone la exhortación; más concretamente, el resumen que hacían los periodistas del largo texto del papa se hallaba en una nota a pie de página (nota 351).

Los diarios madrileños sabían que el tema tratado en esa nota ero lo más esperado. Con ocasión de la presentación oficial de la exhortación le preguntaron al cardenal Ch. Schönborn sobre el por qué de esa elección redaccional. Dijo no saberlo, pero añadió: quizás por razón de ese detalle redaccional, nos fijamos más en lo que se dice, tanto en la nota como en el texto.

Desde mis conocimientos de la moral católica, ofrezco cinco claves de lectura del contenido de esa nota 351, que sin duda pasará a la historia.

1ª. Partiendo de que la situación estaba precisando una orientación diversa de la que se mantiene oficialmente, se habían propuesto soluciones de diverso tipo: introducir innovaciones en la normativa actual sobre el matrimonio, crear una norma jurídica nueva, organizar una institución de acogida (“camino penitencial”) bajo la supervisión del obispo. El papa Francisco, sin cerrar ninguno de esos caminos, ha elegido otro: el camino del discernimiento de conciencia de las personas concernidas. De hecho, el discernimiento es una de las categorías morales más recurrentes en la exhortación apostólica.

2ª. Los parámetros del discernimiento están bien señalados: a) una “situación objetiva” de carácter negativo, como es la situación de las personas cristianas divorciadas vueltas a casa, b) puede no ser “subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno”, c) consiguientemente, la persona (puede ser: la pareja) concernida “puede vivir en gracia de Dios”, d) lo que le posibilita recibir y participar de “la ayuda de la Iglesia”, entrando en ello “en ciertos casos la ayuda de los sacramentos”. Luego, la participación plena en la Eucaristía es posible.

3ª. El papa piensa en un discernimiento seriamente conducido. Para ello, a veces, se requerirá la ayuda de un sacerdote. Al respecto, conviene señalar dos cosas: la presencia del sacerdote no es una exigencia absolutamente necesaria, está en función de la necesidad de ayuda, la cual puede venir por otros cauces; el sacerdote no actúa como “responsable” de la comunidad tal como proponían en el año 1993 los obispos alemanes del Alto Rin, sino como asesor para el discernimiento personal.

4ª. De lo dicho, se deduce que no comparto la interpretación de quienes afirman que no hay nada nuevo en esta orientación del papa Francisco. Existe la innovación de llevar la solución al ámbito de la conciencia personal.

5ª. Pero, tampoco comparto el parecer de quienes afirman una ruptura en la  enseñanza de la Iglesia. Hay una innovación dentro de la continuidad doctrinal, según la clave hermenéutica propuesta por Benedicto XVI para interpretar el Vaticano II (2005). Lo que dice el papa Francisco es una explicitación o evolución orgánica (homogénea) de lo que ya afirmaba Juan Pablo II en Familiaris consortio (1981). Por lo demás, lo que ahora leemos en AL tendrá, en el futuro de la Iglesia, ulteriores desarrollos con sus respectivas aplicaciones.

 

Marciano Vidal, C. Ss. R.

Teólogo moralista