Instituto Superior de Ciencias Morales

El puesto de la persona homosexual en la Iglesia

Marciano Vidal, profesor en el Instituto Superior de Ciencias Morales, analiza la cuesti贸n de si

La persona homosexual
驴puede ser padrino/madrina de bautismo?

  1. La pregunta

El escritor italiano Carlo Coccioli (1920-2003), afincado en M茅xico desde 1953 hasta su muerte, public贸 en 1952 una novela (Fabrizio Lupo) que caus贸 cierto esc谩ndalo ya que su protagonista se reconoc铆a al mismo tiempo homosexual y cat贸lico. En un momento de la novela, Fabrizio Lupo se pregunta: 鈥淒ado que, por una parte, soy irreparablemente homosexual y, por otra, irreparablemente refractario a la vida mon谩stica, 驴en qu茅 orden humano y espiritual se me concede que viva?鈥 (Fabrizio Lupo, M茅xico, 19644, p. 12).

Esta sigue siendo la pregunta que se hacen bastantes personas cat贸licas con orientaci贸n homosexual: 驴cu谩l es mi puesto en la Iglesia? Esta es tambi茅n la cuesti贸n que subyace a la diversidad de posturas pastorales en relaci贸n con las posibles actuaciones de las personas cat贸licas homosexuales en la Iglesia; por ejemplo, en la posibilidad o no de ejercer de padrinos/madrinas de bautismo.

  1. Una cuesti贸n que qued贸 鈥渁parcada鈥 en el precedente S铆nodo de los Obispos (extraordinario: 2014; ordinario: 2015) sobre la familia

Hubo un momento en el reciente S铆nodo extraordinario sobre la familia (2014) en que pens茅 -sospecho, como muchos otros te贸logos- que la cuesti贸n de las personas homosexuales en la Iglesia comenzaba a ser bien planteada. Fue cuando el Relator general del S铆nodo ley贸 el texto de la Relatio post disceptationem (Relaci贸n despu茅s de la discusi贸n en grupos). Al tema se le dedicaban tres n煤meros (nn. 50-52). Ah铆 se se帽alaban l铆mites (鈥渓as uniones entre personas del mismo sexo no pueden ser equiparadas al matrimonio entre hombre y mujer鈥; 鈥溾漵on inaceptables las presiones sobre la actitud de los pastores y sobre los organismos internacionales鈥: n. 51). Pero, el conjunto ten铆a un tono positivo y prospectivo: se ve铆an aspectos positivos en determinadas uniones homosexuales (n. 52); se ped铆a una 鈥渞eflexi贸n seria鈥 para responder al 鈥渄esaf铆o educativo鈥 de la integraci贸n afectiva y humana de las personas homosexuales (n. 51); se reconoc铆an los derechos de 鈥渓os ni帽os que viven con parejas del mismo sexo鈥 (n. 52). Sobre todo, se respond铆a (si bien, mitad afirmativamente y mitad interrogativamente) a la pregunta de Frabrizio Lupo: 鈥淟as personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana: 驴estamos en grado de recibir a estas personas, garantiz谩ndoles un espacio de fraternidad en nuestras comunidades?鈥 (n. 50).

Para decepci贸n de bastantes, en el documento final (Relatio synodi) del S铆nodo extraordinario (2014) se mantuvieron las afirmaciones sobre los 鈥渓铆mites doctrinales鈥 (nn. 55-56) pero no se recogieron las orientaciones innovadoras.

Algo parecido sucedi贸 en el documento final (Relatio finalis) del S铆nodo ordinario (2015). En el 煤nico n煤mero que se dedica al tema (n. 76) se reafirman los dos 鈥渓铆mites鈥 indicados ya: no a la 鈥渆quiparaci贸n al matrimonio de las uniones entre personas homosexuales鈥; y, no a las presiones, en esta materia, a las Iglesias locales y a los organismos internacionales (condicionando las ayudas financiera a la introducci贸n de leyes a favor del 鈥渕atrimonio鈥 entre personas homosexuales). Hay dos elementos de signo positivo: 1) Se pide un acompa帽amiento especial a las familias 鈥渆n las que viven personas con tendencia homosexual鈥. 2) Se recoge una orientaci贸n, ya formulada en parte por la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe: 鈥渢oda persona, independiente de su propia tendencia homosexual, sea respetada en su dignidad y acogida con respeto, con la precauci贸n de evitar todo signo de discriminaci贸n injusta鈥.

驴Habr谩 novedad en la esperada Exhortaci贸n postsinodal del papa Francisco?

  1. Afirmaciones de principio sobre la consideraci贸n cristiana de la personas con orientaci贸n homosexual.

Con suma brevedad formulo las afirmaciones que dan sentido al puesto (y la funci贸n) de las personas con orientaci贸n sexual en la Iglesia:

a) La condici贸n homosexual no es buena ni mala, sencillamente es. La persona se encuentra a s铆 misma instalada en ella. De esta afirmaci贸n, el cardenal ingl茅s Basil Hume, entonces presidente de la Conferencia episcopal de Inglaterra y Gales, dedujo en 1995 estas dos valoraciones: la 鈥渄ignidad de toda persona no se define ni se cataloga en funci贸n de su orientaci贸n sexual鈥; 鈥渓a orientaci贸n particular de la persona homosexual no es una falta moral鈥.

b) De las afirmaciones precedentes tambi茅n se deduce que es incorrecta la calificaci贸n de 鈥渄esordenada鈥 para describir la orientaci贸n homosexual. Ser una persona homosexual no es ni moralmente bueno ni moralmente malo. Son los comportamientos homosexuales los que son moralmente buenos o malos.

c) No se es cristiano ni cat贸lico -y no se deja de serlo- por la orientaci贸n sexual.

d) Si no hay evidentes comportamiento 鈥渆scandalosos鈥 -en cualquiera de los 谩mbitos de la vida (profesional, familiar, sexual, de negocios, etc.)- a nadie se le puede excluir de los derechos que le corresponden en cuanto bautizado.

e) As铆, pues, para las personas con orientaci贸n homosexual valen los mismo criterios que rigen para cualquier bautizado.

  1. La orientaci贸n general.

Por principio -y en t茅rminos generales- las personas con orientaci贸n homosexual, cumplidos los requisitos comunes, pueden ejercer la funci贸n de padrino/madrina. Juzgo que entre los 鈥渞equisitos comunes鈥 no ha de entrar la exigencia de 鈥渘o ser homosexual鈥.

Lo que s铆 se puede se帽alar -de forma general- son aquellas situaciones de vida que contradicen frontalmente el Evangelio. En ese conjunto de formas 鈥渆scandalosas鈥 pueden entrar situaciones vinculadas a la vida sexual (tambi茅n a la vida sexual con orientaci贸n homosexual), con tal de que estas sean contadas entre otras que contradicen el ser cristiano.

Marciano Vidal, C.Ss.R.

Te贸logo moralista